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Conocimiento contemporáneo sobre Dios, sobre la evolución y el significado de la vida humana.
Metodología del desarrollo espiritual.

 
Aspectos bioenergéticos del sexo
 

Sexología/Aspectos bioenergéticos del sexo


Aspectos bioenergéticos del sexo

Ahora examinemos otro importante mecanismo que regula la función sexual: el mecanismo bioenergético.

Una parte significativa de los procesos de la actividad vital del organismo sucede en el plano bioenergético [23,25]. Podría decirse que en este plano existen órganos especiales y vías conductoras. Estos órganos son representados por los chakras y las vías conductoras, por los meridianos.

El conocimiento práctico sobre estas estructuras ha sido usado en el arte de la autorregulación psíquica en los países orientales desde los tiempos antiguos. Sin embargo, es en Rusia donde este conocimiento se combinó con las nociones científicas modernas sobre la naturaleza multidimensional del organismo humano y donde fueron creadas las enseñanzas exhaustivas acerca de los chakras y meridianos como zonas reflexogénicas de la esfera emocional-volitiva del hombre [14-25].

Aprender las técnicas de trabajo con estas estructuras nos provee de métodos muy efectivos para la autorregulación psíquica, los cuales nos permiten dejar de ser un individuo enfermo, insociable, melancólico, iracundo y constantemente irritado y convertirse en una persona saludable, alegre y sociable en un lapso de unos pocos meses solamente.

Otra función de los chakras consiste en la acumulación, transformación y redistribución de las bioenergías libres (es decir, aquellas que no están contenidas en los enlaces bioquímicos) en el organismo.

Los chakras están localizados de la siguiente manera:

Sahasrara es un chakra que tiene la forma de un disco acostado y que está ubicado debajo del hueso parietal. Su diámetro es de alrededor de 12 centímetros; su altura es de 5 centímetros aproximadamente (estamos indicando los tamaños de los chakras desarrollados). Se corresponde con los hemisferios cerebrales.

Ajña es un chakra de gran tamaño que está ubicado en el medio de la cabeza y que coincide con las secciones centrales del cerebro.

Vishuddha es un chakra que está localizado en la parte inferior del cuello y que ocupa el espacio entre la columna y la tiroides.

Anahata está localizado en el tórax y ocupa, cuando está desarrollado, la mayor parte del mismo.

Manipura es el chakra de la parte superior del abdomen.

Svadhisthana es el chakra de la parte inferior del abdomen.

Muladhara es el chakra ubicado en la parte inferior de la pelvis entre el coxis y el pubis.

El grado de desarrollo de los chakras se corresponde con las características psíquicas del individuo.

Así, un sahasrara desarrollado implica que la persona tiene una pronunciada facultad para el pensamiento «estratégico», es decir, la facultad de abarcar mentalmente la situación entera, de verla con una «mirada holística», «desde lo alto», lo que le permite ser un director de pensamiento amplio.

Un ajña desarrollado implica que la persona tiene una facultad para el pensamiento «táctico», lo que le permite lidiar exitosamente con problemas concretos en ciencia, negocios, vida familiar, etc.

Un vishuddha desarrollado implica la facultad para la percepción estética; los buenos pintores, músicos y otros artistas son personas con un vishuddha bien desarrollado.

Un anahata desarrollado implica la facultad para el amor emocional (amor no «desde la mente», sino «desde el corazón»).

Un manipura desarrollado implica la facultad para las acciones enérgicas (no obstante, la inclinación a las emociones de irritación y a otras manifestaciones de la ira también se observa a menudo en estas personas, especialmente si ellas no trabajan en su autoperfeccionamiento ético).

Un svadhisthana desarrollado implica una función reproductiva bien pronunciada.

Un muladhara desarrollado implica la estabilidad psíquica en las diversas situaciones cotidianas.

Cada uno de nosotros tiene la posibilidad de experimentar las manifestaciones específicas de la actividad de sus chakras.

Por ejemplo, cuando estamos cansados mentalmente, sentimos «pesadez» en la región del ajña o del sahasrara.

Cuando algo armonioso nos «quita el aliento», es una manifestación de vishuddha. En cambio, en la situación opuesta, cuando una persona siente un «nudo en la garganta», es la reacción del mismo chakra a la desarmonía del ambiente (por ejemplo, debido a la ofensa por la injusticia de los demás o debido al propio error que provocó el estado «ahora no sé qué hacer»).

Sí, nuestras emociones no son generadas en el cerebro, sino en los chakras. Aquellos que saben controlar sus chakras lo comprenden muy bien, pues pueden, entre otras cosas, crear y estudiar sus emociones «en su forma pura», como formaciones energéticas, por decirlo así. En cuanto a los resultados de estudios electrofisiológicos que han demostrado que las estructuras cerebrales participan en las reacciones emocionales, debemos entender que estos resultados sólo reflejan un vínculo secundario en la cadena de realización de los estados emocionales.

El anahata se manifiesta en los momentos de amor desinteresado. Existen personas que irradian amor con su corazón espiritual desde el chakra anahata a todos los que los rodean y en toda situación. Sobre estas personas se dice que son «cordiales». ¡Todos nosotros debemos llegar a ser así! ¡Pues el Camino que conduce a la autorrealización espiritual comienza con el desarrollo del corazón espiritual (primero dentro del chakra anahata y luego ya fuera del propio cuerpo físico)!

Normalmente, sentimos el chakra manipura cuando experimentamos emociones negativas, las cuales crean unas desagradables sensaciones en el área de esta chakra o incluso la sensación de que energías groseras se arremolinan y «burbujean» dentro de éste.

La excitación sexual no satisfecha nos da la posibilidad de sentir el svadhisthana muy claramente. Estas sensaciones desagradables en la parte inferior del abdomen y en el correspondiente segmento de la espina dorsal (no todas las personas tienen estas sensaciones) son el resultado de que el chakra se sobrellenó con un tipo especial de bioenergía llamada udana, la cual debería haber salido del svadhisthana causando el orgasmo. Esto es lo que constituye el mecanismo del último.

En condiciones normales, el udana que abandona el cuerpo durante el orgasmo llega al organismo del otro compañero. Si el compañero no recibe la porción «debida» de udana luego de una relación sexual, puede sentirse cansado o exhausto. Por esta razón la armonía en las relaciones sexuales puede alcanzarse, por regla general, solamente si ambos compañeros tienen un orgasmo.

Un exceso de udana (propio o recibido del compañero) se transforma (se sublima) en energía de otros chakras (siempre que éstos y los correspondientes canales —o meridianos— estén desarrollados y en buen funcionamiento).

Dependiendo de la predominación de uno u otro chakra, todas las personas pueden ser clasificadas en tipos psicológicos correspondientes.*

Cada chakra es responsable de proveer de bioenergías libres a los órganos que están localizados en el correspondiente segmento del cuerpo. Muchas enfermedades de varios órganos se desarrollan debido a que el chakra correspondiente está contaminado. Ejercicios especiales con los chakras nos permiten sanar los órganos respectivos [25].

Los chakras se conectan a través de varios meridianos que son:

Sushumna es un amplio meridiano que sube desde el coxis por la columna vertebral, pasa a través del bulbo raquídeo y llega hasta el sahasrara. Sushumna transporta una variedad de bioenergías.

Vajrini es un canal más angosto que está localizado dentro de sushumna y que transporta udana desde svadhisthana hacia los otros chakras.

Chitrini (o Brahmanadi) es un meridiano que pasa detrás del sushumna a lo largo de las apófisis espinosas de las vértebras y de la piel detrás de éstas. En la cabeza, este meridiano pasa a través del cráneo a lo largo y por dentro de los huesos occipitales hasta el sahasrara. Chitrini transporta una de las bioenergías más sutiles en el organismo.

A lo largo de la parte frontal del cuerpo, pasa un meridiano muy importante llamado (en chino) zhen-mo o meridiano frontal (o canal delantero). Éste comienza desde la parte occipital superior de la cabeza, en el lugar donde termina chitrini. Luego este meridiano se bifurca en dos ramas que contornean el sahasrara y que se unen en la frente para dividirse nuevamente en varios canales-ramas menores que bajan por la cara y que se unen otra vez en la zona de vishuddha. Otra rama grande de este canal empieza en la parte occipital superior de la cabeza, atraviesa el cerebro y el paladar y se junta con los otros canales-ramas en la parte frontal del cuello. Luego este meridiano baja por la parte frontal del tronco en forma de una ancha banda (de 8-10 centímetros de ancho) a través del tejido celular hipodérmico. Luego atraviesa el hueso púbico y el perineo y se dirige hacia los meridianos espinales.

La topografía y el estado de todas las estructuras bioenergéticas del organismo, incluyendo los chakras y meridianos, pueden ser determinados por medio de la clarividencia, que puede ser desarrollada a través de la práctica sistemática del raja yoga [25].

Una serie de ejercicios especiales permite conectar los meridianos espinales con el meridiano frontal formando de esta manera un solo anillo. A este circuito energético se lo llama la «órbita microcósmica». Los ejercicios con esta órbita dan un efecto emocional positivo extraordinario [25].

Abordemos ahora el tema de las transformaciones bioenergéticas que tienen lugar en el organismo.

La energía llega al organismo principalmente a través de la comida y luego sufre una serie de transformaciones.

Inicialmente toda la energía libre que ha sido obtenida del procesamiento de la comida en el aparato digestivo se acumula en el chakra manipura. La calidad de esta energía depende del tipo de alimentos que comemos. Los tipos más groseros de bioenergías se derivan de los alimentos «de matanza», mientras que los más sutiles, de las frutas, las bayas, los vegetales y los granos. Luego la energía manipúrica (samana, en sánscrito) debe ser refinada antes de que pueda utilizarse eficientemente para varias necesidades del organismo. Desde luego, para que esto sea posible, las estructuras bioenergéticas que participan en este proceso deben estar desarrolladas y funcionar correctamente.

La primera etapa del proceso de refinación tiene lugar cuando samana se transforma en udana. La segunda se realiza por medio de un ejercicio especial llamado la rotación de la energía por la órbita microcósmica. Durante este ejercicio, elevamos la energía de los dos chakras bajos (muladhara y svadhisthana) por los meridianos espinales, luego la hacemos pasar por las dos ramas del meridiano frontal que contornean el chakra sahasrara y la bajamos por la parte delantera del meridiano frontal. Al descender por este meridiano, la energía se transforma, lo que puede experimentar cualquiera que haya dominado este ejercicio. El meridiano frontal funciona como cierto tipo de transformador de energías. Como resultado, el practicante descubre un mundo absolutamente nuevo de emociones positivas sutiles. Es muy importante aprender este método para usarlo, entre otras situaciones, durante los contactos sexuales.

Los chakras desarrollados también se unen mediante el amplio meridiano central que pasa verticalmente por el centro del cuerpo.

La comunicación sexual en un nivel primitivo se reduce sólo a una estimulación mecánica de las zonas erógenas. En cambio, para las personas espiritualmente desarrolladas, el sexo tiene que ver más con emociones positivas sutiles. Pues para estas personas el propósito del sexo no consiste en alcanzar el propio orgasmo tan pronto como sea posible, sino en dar a su pareja toda la ternura y en alcanzar una gran armonía de la unión entre las almas.

Durante una relación sexual sucede un intenso intercambio energético entre los compañeros, y no es sólo udana lo que se intercambia. Si los practicantes prestan atención a esto, pueden activar el sistema bioenergético y limpiar los chakras y meridianos. Además, aquellos que han adquirido la habilidad de ver las bioenergías pueden observar cómo éstas fluyen y controlar su circulación.

Por medio del contacto sexual se puede sanar al compañero.

Pero en otros casos a través de tal contacto, uno puede hacer un serio daño a su sistema bioenergético, lo que, a su vez, puede provocar enfermedades. Esto puede suceder como resultado del contacto sexual con una persona borracha, enferma o bioenergéticamente grosera.

Tener esto en cuenta es especialmente importante para las personas que marchan por el Camino espiritual, puesto que un esposo o esposa que no va contigo hacia Dios, que no refina sus emociones ni a uno mismo como conciencia obstaculizará tu avance espiritual. Y si no cambias radicalmente esta situación, esto será considerado como un pecado, como el incumplimiento de tu misión principal, que es desarrollarte espiritualmente con todas tus fuerzas. Jesús el Cristo decía sobre las situaciones similares que quienes —en pos del cumplimiento de Sus Enseñanzas— renuncian a los apegos terrenales a sus esposos indignos y avanzan hacia la Meta Principal de sus vidas, que es Dios, recibirán cien veces más, incluyendo los beneficios en su vida venidera (Mateo 19:29, Marcos 10:29-30).

* * *

Las emociones sexuales, como cualquier otra clase de emociones, son fenómenos con las características de un campo energético y existen no sólo dentro de nuestros cuerpos, sino que también se irradian fuera de éstos provocando resonancia en otros seres, incluso en las personas. Éstas últimas pueden, conscientemente o no, sintonizarse con estos campos energéticos.

También se transmiten varias características de las emociones sexuales tales como un deseo egoísta primitivo o un deseo de darse al otro tiernamente; la grosería o la sutileza; un desprecio arrogante o la gratitud.

Con todo, las influencias más intensas tienen lugar durante un contacto sexual directo.

Desde esta perspectiva debemos analizar el problema de la compatibilidad bioenergética de los compañeros.

El resultado de tal compatibilidad puede ser una gran armonía en las relaciones.

En cambio, la incompatibilidad puede provocar en algunos casos estados enfermizos graves, la aversión hacia el compañero y el horror por la perspectiva de tener nuevos contactos sexuales con él o ella.

Otro problema relacionado con la incompatibilidad de los compañeros es la corta duración del coito. Esto puede pasar no sólo por culpa del varón, sino por culpa de la mujer también. A saber, si su energía svadhisthánica (udana) es mucho más grosera que la energía svadhisthánica del varón, él no podrá realizar coitos duraderos con tal mujer, a pesar de que sea capaz de hacerlo fácilmente con otras mujeres.

* * *

Desde el punto de vista bioenergético, para que el aparato reproductor funcione perfectamente, la persona debe tener tanto la pureza y la sutileza bioenergéticas generales como también desarrolladas y en buen funcionamiento las estructuras del organismo anteriormente mencionadas. Son las siguientes:

Ajña. La concentración en este chakra durante una relación sexual es similar por sus efectos sobre la esfera sexual a la activación de la sección simpática del sistema nervioso vegetativo. Esto reduce las capacidades sexuales tanto masculinas (erección débil, acortamiento del coito) como femeninas (incapacidad de relajarse psíquicamente, predominación de pensamientos irrelevantes, etc.). Además, si uno de los compañeros permanece con la concentración de la conciencia en el ajña, esto no le permite al otro entrar y mantenerse en los estados emocionales sutiles durante la relación sexual. En tales casos, la armonía es inalcanzable.

El desarrollo de la capacidad de mover la concentración de la conciencia fuera del ajña y trasladarla al anahata o a otros chakras nos permite dejar de ser esclavizados por las emociones negativas y nos ayuda a detener el «diálogo interno», por el cual tantas personas están atormentadas.

Si en el ajña existen impurezas bioenergéticas, vistas mediante la clarividencia como manchas oscuras, entonces es muy difícil trasladar la concentración de la conciencia fuera de este chakra a otro. Y si a pesar de todo el practicante logra hacerlo, no podrá mantener la concentración fuera del ajña por largo tiempo. Por eso es tan importante siempre mantener este chakra bien limpio.

Anahata. Aprender a permanecer constantemente con la concentración de la conciencia dentro del anahata ya es un logro espiritual significativo en sí, y durante las relaciones sexuales es una necesidad. La unión de las energías de dos anahatas produce un efecto emocional fuerte.

Manipura. La predominación de estados emocionales negativos apoyados por el mal estado energético de manipura coincide con la excitación de la sección simpática del sistema nervioso, lo que excluye relaciones sexuales armoniosas. Los entrenamientos especiales en el control sobre el propio sistema bioenergético permiten deshacerse completamente de estos y de muchos otros estados similares.

Svadhisthana es el chakra propulsor de todo el aparato reproductor. La suficiente cantidad de energía en este chakra es un prerrequisito indispensable para que los representantes de ambos sexos puedan manifestar las emociones sexuales y tener orgasmos. Además, la falta de la energía en este chakra afecta la capacidad eréctil del varón.

La inmadurez del svadhisthana es una de las causas por las cuales algunas mujeres no tienen orgasmos al comienzo de su vida sexual, pero las experiencias sexuales positivas posteriores hacen que este chakra «madure».

Distribuir la concentración de la conciencia entre el anahata y el svadhisthana permite manifestar plenamente la sexualidad durante una relación.

Muladhara. La presencia de un potencial bioenergético en muladhara permite el desempeño seguro y estable de la función sexual, dado que la energía muladhárica reabastece el svadhisthana en caso de su agotamiento.

Vajrini es el meridiano que distribuye udana desde svadhisthana. La limpieza y el desarrollo de vajrini permiten a las mujeres que sufren de anorgasmia acompañada por sensaciones dolorosas liberarse de estos síntomas «descargando» los «estancamientos» energéticos que puede haber en este chakra. Vajrini puede limpiarse por medio de métodos especiales junto con sushumna.

Chitrini. La concentración de la conciencia en este meridiano permite alcanzar estados emocionales sutilísimos, tan valiosos durante una relación sexual.

Meridiano frontal (o canal delantero). La concentración de ambos compañeros en sus meridianos frontales les permite experimentar una intensa ternura.

Cabe destacar que los baños en agua helada también pueden contribuir a la sanación de varias enfermedades crónicas del aparato reproductor. Sobre este método pueden leer en los trabajos [25,40,42,72].

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